Valle de Bujaruelo

El valle de Bujaruelo, con una longitud de 20 kms., desde el puente de los Navarros al collado de los Mulos, es un espacio que ha merecido todos los títulos a que puede aspirar:Es Zona Periférica de Protección del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA), Lugar de Interés Comunitario (LIC) y está integrado en la Reserva de la Biosfera “Ordesa-Vignemale”.

Tiene varios valles transversales: Batanes, Sandaruelo, Ordiso y Otal. Ocupado principalmente por prados y canchaleras, se pueden observar pequeños espacios ocupados por hayedos –al fondo de los valles de Ordiso y Otal– y un bosque mixto en torno a San Nicolás de Bujaruelo (hayas, abetos y algún tejo).

A partir de San Nicolás de Bujaruelo puede recorrerse a pie o en vehículos autorizados (taxis 4×4 en Torla).

Excursiones recomnendadas:

• Senda por La Escala y El Cobatar.

  • Ida: 3,15 h.
  • Fácil
  • Recomendable.

Es el camino que antiguamente utilizaban los habitantes del valle para acercarse a Bujaruelo. Arranca unos 300 m. antes del Puente de los Navarros, y resulta un recorrido muy agradable –sin la presencia de vehículos que se encuentran por la pista forestal–, salpicado por bosquecillos de pinos y abetos. La cascada del salto de Carpin, a la izquierda del camino, se encuentra un poco antes de llegar al Puente Nuevo, que es el final del camino de La Escala.

A partir de este punto comienza el denominado camino del Cobatar, abetos, tejos y algunas flores antes de llegar al puente de San Nicolás. El regreso puede hacerse por la pista.

Puerto de Bujaruelo (2.270 m.) a la Brecha de Rolando (2.804 m.)

  • Camino.
  • Ida: 2.30 h.
  • Dura
  • Recomendable en verano.

Espectacular paisaje de altas cumbres a su alrededor. La Brecha de Rolando es frontera pirenaica con una anchura de 40 m. y altura de 100 m.

San Nicolás de Bujaruelo (1.338 m.) al Ibón de Bernatuara (2.250 m.)

  • Senda.
  • Ida: 3.00 h.
  • Vuelta: 2.00 h.
  • Fácil, pero dura.


Interesante excursión a pesar del desnivel a salvar, con abundancia de sarrios y marmotas, pequeños pajarillos y rapaces. Bellísimas panorámicas de Los Gabietos.

San Nicolás de Bujaruelo (1.338 m.) al refugio del valle de Otal (1.640 m.)

  • Pista.
  • Ida y vuelta: 3.30 h.
  • Fácil


Excursión fácil por uno de los valles más bonitos de la zona, con praderas alpinas y bosques de pino negro, multitud de flores y presencia de marmotas, sarrios y quebrantahuesos. En invierno se puede practicar el esquí de travesía.

San Nicolás de Bujaruelo (1.338 m.) al refugio del valle de Ordiso (1.580 m.)

  • Pista.
  • Ida y vuelta: 2.30 h.
  • Fácil.


Excursión fácil que, desde el puente de Oncíns hasta el de Ordiso (final de la pista) lleva una ruta muy agradable, mientras el río queda encajonado en la llamada Garganta del Ara.

Refugio de Ordiso (1.580 m.) a Batanes (1.800 m.)

  • Senda.
  • Ida y vuelta: 2.00 h.
  • Fácil, fuerte al final.

Excursión que permite conocer el fondo del valle, allí donde nace el Ara y que acerca al macizo de Vignemale. Praderas alpinas con abundantes flores y sarrios, marmotas y águilas reales son el elemento vivo de este hermoso
paisaje. Interesante resulta prolongar la excursión al Collado de los Mulos –2.720 m.–, en la frontera.

San Nicolás de Bujaruelo (1.338 m.) a Puerto de Bujaruelo (2.270 m.)

  • Senda.
  • Ida: 3.00 h. / Vuelta: 2.00 h.
  • Fácil, pero dura.

El comienzo de la senda, con numerosas revueltas, se hace notar por el desnivel que tiene, pero no obstante, el paisaje merece la pena el pequeño esfuerzo. Bosques de abetos y hayas. Posibilidad de llegar hasta el ibón de Lapazosa.

Algunos lugares de interés:

San Nicolás de Bujaruelo
Lugar donde se encontraba el antiguo hospital de viajeros y peregrinos. Actualmente quedan restos del ábside de la iglesia. Y el puente de un ojo, de tradición medieval, sobre el río Ara, que da personalidad propia a la amplia explanada que se extiende en su entorno.

Gruta de Casteret (2.665 m.)
Cueva fósil de espectacular belleza. Descubierta en 1927, por el pireneísta francés Norbert Casteret, crea unas formaciones de hielo colgantes del techo sobre el lago helado.